Marc y Bella Chagall. Dos libros. Pintar y escribir como los pájaros cantan

Ene 10, 2024 | Uncategorized

221 páginas
páginas a color
fecha publicación: febrero 2019
978-84-942189-8-9
precio: 24,80 €

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Marc Chagall (1887-1985) nació en el gueto judío de Liozna, ciudad de la provincia de Vitebsk , entonces perteneciente al Imperio zarista, y hoy en Bielorrusia.  Primero de los nueve hijos de un sencillo trabajador de campo, Marc machó a San Petersburgo en 1907 con el propósito de hacer algo insólito en su entorno: ser pintor. Se formó con León Bakst, y empezó a trabajar con él en la pintura de decorados. En 1911 viajó a Francia para instalarse en París y continuar allí su formación. Al empezar la I Guerra Mundial, en 1914, regresó a Vitebsk para casarse  con su prometida, Bella Rosenfeld (1895-1944). Se habían conocido en 1909 en San Petersburgo, como estudiantes de Arte. Bella era de la misma ciudad que Marc, procedía de una rica familia de judíos joyeros. En 1915 Bella y Marc tuvieron una hija, Ida.

Chagall participó con entusiasmo en la Revolución de 1917. Fue nombrado comisario de Arte para la región de Vitebsk. Fundó allí una escuela de instrucción artística. De ella también fue profesor Kazimir Malévich, pero sus relaciones con Chagall no fueron fluidas. Los Chagall se instalaron en Moscú en 1920. En 1922 vivieron unos meses en Lituania y en Alemania, para acabar instalándose en Francia, en 1924. Vivieron primero en París y desde 1932 en el sur del país galo. Allí permanecieron hasta la llegada de las tropas nazis en la Francia ocupada. Huyendo de la abierta persecución a los judíos y su envío a los campos de exterminio, Marc, Bella y sus hijos lograron huir a través de España y se embarcaron en Lisboa hacia los Estados Unidos, en 1941.

En los campos de concentración rusos y alemanes, Chagall perdió a sus familiares y amigos; el orbe entero de su infancia, la judería oriental, que él retrataba de manera tan singular en sus lienzos, desapareció ante sus ojos, aniquilada por los esbirros de Hitler. El arte ingrávido de Chagall, sus figuras flotantes, sus colores brillantes y alegres, ¿qué clase de respuesta ofrecía a ese mundo de violencia y terror, que los Chagall habían conocido desde que se conocieron en San Petersburgo?

Hacia los días de su infancia quiso volver Bella Chagall, ya instalados en Nueva York, con Velas encendidas. Se trata de un libro de memorias, que Bella escribió en el idioma que hablaba desde niña, el yiddish.  En él se ofrecen patios alborotados, vida sobre los tejados, amantes aéreos, troikas arrastrándose por la nieve, colores encendidos, violinistas callejeros, campanarios ortodoxos y candelabros de siete brazos.  Son las imágenes de la infancia de Bella, pero uno puede suponer que, en muchos aspectos, guardan similitud con las que había atesorado ese otro vecino de la pequeña ciudad de Vitebsk con el que se había casado Bella, Marc.  De manera que si los artistas nos descubren el mundo de una manera diferente, la mirada de Bella, tierna, curiosa y sensible desde niña, nos da las claves de la mirada enamorada del colorista Chagall, y que mantuvo con inocencia a lo largo de su vida, a pesar de lo que les tocó sufrir.

Bella Chagall falleció en 1946 de una infección viral, en Nueva York. Velas encendidas fue publicado póstumamente por su marido, quien preparó además algunas ilustraciones a pluma para sus páginas. El texto, inédito hasta aquí en nuestra lengua, ha sido vertido por Rhoda Henelde y Jacob Abecasís, traductores de Isaac Bashevis Singer, Israel Yehoshua Singer, Esther Singer Kreitman o David Vogel, entre otros novelistas que escribieron originalmente en yiddish.

Marc Chagall. El pintor inocente que sobrevivió a las guerras del siglo XX, Friedriech Gorenstein

195 páginas
152x240mm
fecha de publicación: enero 2024
978-84-120219-4-1
precio: 15,60 €

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Friedrich Gorenstein (Moscú, 1932 – Berlín, 2002) novelista y guionista ruso, entendió que la vida de Bella y Marc Chagall, atravesando las grandes revoluciones artísticas y políticas del siglo xx, era digna de una novela que publicamos en Mischkin Ediciones con el titulo Marc Chagall. El pintor inocente que sobrevivió a las guerras del siglo XX. Ninguno de los primeros relatos de Gorenstein había visto la luz en la Unión Soviética, a excepción de La casa con la torre (1964). Desde 1977 Gorenstein había publicado clandestinamente sus obras a través de ediciones samizdat, en el extranjero. Trabajó con Andréi Konchalovski en la adaptación de El primer maestro (1962, editada en esta misma colección por Mishkin). Y con Andréi Tarkovski en la adaptación del relato Solaris, de S. Lem. La mayoría de sus guiones fueron censurados. Gorenstein emigró a Berlín en 1979, donde pudo por fin trabajar libremente como escritor. Fue entonces cuando concibió la idea de abordar el fenómeno de los Chagall, el secreto de su existencia artística y humana, a través de esta novela.

Por medio de un centenar de cuadros individuales, entrelazados en una red de interpretaciones y símbolos, de colores y motivos pictóricos propios de Chagall (la pesantez y la ligereza, el aire y el vuelo), Gorenstein va contando los estadios formativos en la vida del pintor.

El estilo simple y expresivo de las reflexiones que recorren la autobiografía de Chagall y las conversaciones del artista con sus contemporáneos y colegas, llevan a Gorenstein, maestro de los diálogos en escalada, a colisiones de visiones contrarias sobre el arte y la vida. Así, la disputa entre Chagall y Malevich como exponente de un modernismo que conduce desde la negación radical de la tradición al vacío total (el Cuadrado negro); y desde la liberación revolucionaria a la represión (un conflicto que lleva finalmente a la expulsión de Chagall del cargo de Comisario de Arte en Vitebsk) es un punto culminante de la novela. Con sus montajes a menudo deliberadamente llamativos (v.g., al mismo tiempo que el primer vernissage de Chagall en Berlín, el Partido Popular Antisemita organiza una exposición que incluye también acuarelas de Hitler) y otros elementos estilísticos, Gorenstein se alinea con las líneas discontinuas de la tradición de la prosa experimental rusa de los años veinte.

Pero la vida de Marc Chagall, que continuó desde la muerte de Bella todavía cuatro décadas más, fue capaz de mantener «la popular alegría jasídica», con la que Gorenstein ha tratado de impregnar todas las páginas de su novela; y que nos remonta a aquellos tiempos felices en los que el hombre todavía era capaz de «sentir el mundo como lo hacen los pájaros y otros animales» (K. Fuhrmann, “El Chagall de Friedrich Gorenstein”, Frankfurter Allgemeine Zeitung, 18.10.1996).